Benvingudes al bloc de la Joventut Comunista d'Igualada

dijous, 30 de gener de 2014

Es el capitalismo, estúpido

“¿Quién es el causante de la corrupción política? ¿Qué deberíamos hacer para evitar su aparición?” Estas preguntas están en boca de millones de obreros y de estudiantes que día a día desayunan leyendo como sus“representantes”, no solo sus patronos, les roban a manos llenas. Bárcenas es la gota que ha colmado el vaso, tal vez por ser un caso de corrupción que implica al propio presidente del gobierno, pero aún así hay un largo etcétera de casos escandalosos en los últimos años (Palau, Pallerols, Pretoria, Gurtel, ERE’s, Malaya, Noos…etc.). Ante esta vergüenza constante, ante este desfile de gánsteres y de trileros que suelen coincidir en demasiadas ocasiones con personas que aplican medidas anti-obreras, la clase trabajadora falla continuamente en su diagnóstico. No se trata de considerar que los trabajadores y trabajadoras sean imbéciles, la cuestión es que éstos no han visto otras vías posibles de pensamiento, no han sido formados para desarrollar una crítica real y de clase a sus problemas en la vida cotidiana. Más de treinta años de farsa democrática, precedidos de más de cuarenta años de dictadura, han borrado todo rastro de conciencia de clase en los pueblos del estado español.  ¿Qué debemos hacer los comunistas? Pues como diría Lenin, “explicar pacientemente”.

Tengo la percepción de que los trabajadores y estudiantes creen que la corrupción es causa de “malas personas”, de la existencia de “demasiados chorizos”. Este diagnóstico es falso o incompleto ya que olvida dos cosas: la primera es que existen determinadas condiciones que promueven que surjan chorizos, la segunda es que existen modelos político-económicos que permiten y promueven que ésos mismos chorizos lleguen a puestos altos de la administración.  El currante piensa que si de alguna forma se pudiera echar a todos los políticos actuales y substituirlos por personas intachables las cosas mejorarían. Esta idea es repetida por algunos movimientos políticos de extrema derecha y por algunos sectores de la burguesía mediática. Volvemos a los buenos y los malos.

La corrupción no es un tema español ni pertenece únicamente a estos tiempos, siempre que ha existido un modelo político-económico con diferenciación de clases o con burocratismo interno ha habido casos de corrupción. En otras palabras, la corrupción no ha “secuestrado la democracia”, sino que la democracia burguesa no puede funcionar sin corrupción ni corruptelas. ¿Alguien cree realmente que los señores gobernantes de una república burguesa van a gobernar contra las oligarquías que controlan esa República? ¿Alguien piensa que las privatizaciones, las reformas laborales, las mordazas y la persecución política no han sido pagadas? ¿Qué hace que Elena Salgado, Aznar, Acebes, Solbes, Felipe González y una larga lista de nombres importantes estén a sueldo de los monopolios? ¿Es que a caso la propia acción política diaria de los gobiernos burgueses no es en sí misma una corrupción? Pongo un párrafo de la obra de Lenin, “El Estado y la Revolución”, donde se trata venenosamente este asunto:

“La omnipotencia de la "riqueza" es más segura en las repúblicas democráticas, porque no depende de la mala envoltura política del capitalismo. La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo, y por lo tanto el capital, al dominar (a través de los Pakhinski, los Chernov, los Tsereteli y Cía.) esta envoltura, que es la mejor de todas, cimenta su Poder de un modo tan seguro, tan firme, que ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos, dentro de la república democrática burguesa, hace vacilar este poder. Hay que advertir, además, que Engels, con la mayor precisión, llama al sufragio universal arma de dominación de la burguesía. El sufragio universal, dice Engels, sacando evidentemente las enseñanzas de la larga experiencia de la socialdemocracia alemana, es "el índice que sirve para medir la madurez de la clase obrera. No puede ser más ni será nunca más, en el Estado actual".”

Fijaros en la frase resaltada en negrita por mí. Esa frase va directa a las mentes de los obreros y campesinos rusos de la época, pero también sirve para los obreros de hoy. ¡Ningún cambio de personas, ni de instituciones en el marco de la república capitalista cambiará la situación! Lenin entendía que la burguesía, para dominar políticamente, tiene que mantener una casta de altos funcionarios parásitos que le faciliten las cuestiones, es decir, tienen que poseer el Estado en sí, y esto solo se consigue corrompiendo. Por esto decimos que el capitalismo va íntimamente ligado a la corrupción, porque no puede vivir sin ella. Todas las medidas anti-obreras, desde recalificar un terreno en un Ayuntamiento hasta hacer una reforma de las pensiones, pasan por el despacho del burgués antes que por el parlamento.

Alguno puede pensar entonces de la siguiente forma: “Está bien, puede que el capitalismo vaya unido a la corrupción, pero entonces la solución debería de ir por reformar el capitalismo”. Esta cuestión también es largamente planteada, sobretodo por personas que no han leído a Lenin o que no creen sus palabras, pero argumentemos con ideas y no con frases concretas. A personas que opinan de esta forma habría que decirles lo siguiente. ¿Quién va a reformular el capitalismo? Las instituciones tradicionales y los partidos de la burguesía no pueden ponerse coto a sí mismos, esto está claro para cualquiera. A esta cuestión nos pueden responder con el hecho de que se puede “forzar” a que se tomen medidas. Es cierto, la clase trabajadora no ha hecho otra cosa en 200 años de movimiento obrero y aún estamos atados de pies y manos y con la mordaza en la boca. Se puede paliar una situación concreta mediante la presión popular, pero jamás acabar de raíz con el problema, puesto que las cosas que tendrían que hacerse para que así fuera implicarían la aniquilación de los antagonismos de clase (por ahí no pasa la burguesía ni las instituciones tradicionales del parlamentarismo burgués).

¿Qué tenemos que hacer para acabar con la corrupción, tanto directa como indirecta? Acabar con el sistema que la promueve y da cobijo a sus portadores. Alguno podría pensar. ¿Es que en el socialismo no existirá la corrupción? Ninguna obra humana estará, en mi opinión, libre de algún que otro delincuente y aprovechado, la cuestión reside en si este delincuente tendrá capacidad para ejercer, y sobretodo, si saldrá impune de ello. En la sociedad socialista desaparecen los trust, los monopolios, los lobbies empresariales (que bajo el sistema capitalista juegan el papel de “corruptores”) y se acaban para siempre los privilegios de los altos funcionarios. Estos simples hechos reducen las posibilidades de corrupción en un gran porcentaje. Pero además de eliminar a los corruptores tradicionales, hay que evitar que surjan nuevos corruptores disfrazadas de burócratas y miembros del partido revolucionario (cuestión imprescindible para evitar la vuelta al capitalismo).

¿Cómo evitar que en la futura nueva sociedad socialista aparezcan nuevos corruptores y desviacionistas parapetados en los comités centrales? Con cuatro simples cuestiones planteadas por el leninismo en su obra sobre el estado, son las siguientes:

-  Elegibilidad de todos los cargos públicos en todo momento.
- Responsables en todo momento ante sus electores, posibilidad de ser sancionados por los electores y revocados en cualquier momento.
- Retribución igual a la media del salario de un obrero calificado. Supresión de todos los privilegios y pensiones vitalicias. Si son representantes obreros tienen que vivir como obreros.
- En la medida de lo posible renovación de todos los cargos burocráticos cada poco tiempo, siguiendo la premisa de “cuando todos somos burócratas, nadie es burócrata”.

Estas medidas fueron aplicadas durante la experiencia de los federados en París y durante los inicios de la revolución rusa, además de en millones de experiencias del proletariado en todo el mundo. Son medidas que deben de ser ampliamente complementadas y actualizadas, pero la esencia debe de mantenerse intacta. Solo destruyendo el estado burgués y creando un estado proletario nuevo, forjado en la disciplina revolucionaria y en las medidas que hemos descrito, se conseguirá la extinción de la corrupción.

Carlos Plaza


dimecres, 20 de novembre de 2013

Plusvalía feminista

Plusvalía feminista


El marxismo es fundamentalmente un método de análisis/transformación de la sociedad capitalista, por tanto, no se ha de basar en describir los problemas, sino también en plantear las soluciones. Marx comprendió esta cuestión al escribir su undécima tesis sobre Feuerbach: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo". En este blog tratamos humildemente de contribuir a esta transformación, y para ello vamos a hablar de la plusvalía, pero desde un punto de vista un poco distinto. Intentaremos no dar por sabido nada, así que haremos una descripción de la visión clásica de la plusvalía, y posteriormente, le daremos esa otra visión de la que hemos hablado.

Plusvalía:

Imaginemos a un hombre, un hombre que posee dinero, mucho dinero. Nuestro hombre no desea mantener este dinero ocioso, sin movimiento, pues se da cuenta de que el flujo de dinero en el capitalismo es susceptible de generar aún más dinero. En esta disyuntiva, nuestro amigo se plantea abrir un negocio, un negocio que se va a dedicar a la fabricación y venta de sillas. ¿Por qué sillas? Bueno, después de un minucioso análisis en el mercado ha observado que existe una demanda solvente de sillas y el está dispuesto a satisfacer esta demanda (aunque no sea este su objetivo primario). En el capitalismo cuando un mercado tiene una demanda solvente atrae a los capitales hacia él, esto solo ocurre cuando la demanda es solvente, es decir, cuando se puede obtener beneficio de la satisfacción de esta necesidad latente.

Pero sigamos con nuestro hombre que  ya se ha decidido a emprender el negocio de fabricación y venta de sillas. Lo primero que nuestro hombre se pregunta es: -¿Qué necesito para emprender mi negocio?- Bueno, tiene dinero y una idea de negocio, que es bastante importante. Pero el dinero y las ideas, por si solas, no hacen sillas, así que se da cuenta que necesita materiales, madera, locales, clavos, martillos…etc. –Ahora sí que puedo comenzar- piensa nuestro buen capitalista. Pero existe un problema añadido, que tampoco los maderos y clavos se unen solos, como por arte de magia, así que decide contratar a unos hombres y mujeres que se encargarán de fabricar las sillas.

Estos hombres y mujeres van unidos a algo que Marx llamaba “fuerza de trabajo”, que es lo que el capitalista necesita para que las sillas empiecen a salir. ¿Cómo puede el capitalista convencer a estos hombres y mujeres para que trabajen para él? No le será muy complicado, puesto que a diferencia de él, los proletarios (que así se llaman estos hombres y mujeres) no disponen de tanto dinero como para no tener que trabajar. 

Resumiendo. Nuestro capitalista ya tiene todo lo que necesita: materiales y máquinas para hacer las sillas (capital constante) y hombres y mujeres que pondrán estos materiales en común (capital variable). En la mente de nuestro capitalista aparece constantemente la siguiente fórmula:

D-M-D’

Esta fórmula indica que si el invierte 10 millones de € (D) en comprar capital constante y variable (M), finalmente obtendrá en el mercado 15 millones de euros (D’). Su producción solo se realiza en tanto que puede obtener una rentabilidad del dinero invertido, en el momento que D’

Las sillas ya salen normalmente, y nuestro capitalista las vende a 15€ la unidad. ¿Por qué a 15€ y no a 200€? Aquí intervienen muchas cuestiones, pero lo primero que nuestro capitalista piensa es -¿Cuánto me cuesta fabricar cada unidad?-. El capitalista calcula que cada silla le cuesta 5€ en concepto de madera, clavos, pegamento, pintura, es decir, en concepto de capital constante, y que le cuesta otros 5€ en sueldos de trabajadores. Por tanto, deduce que la silla le cuesta unos 10€. Si nuestro amigo quiere seguir ganando dinero sabe que tiene que vender esta silla a mas de 10€, porque nadie monta un negocio para perder dinero. Así que finalmente el precio que pondrá dependerá de la oferta y la demanda, de la competencia que tenga en el mercado, pero jamás podrá bajar de sus costes de fabricación, puesto que de ser así, tendrá que cerrar.

Pero un segundo. Y aquí está el quid de la cuestión. Hemos dicho que la silla le cuesta 10€ y que la vende por 15€. ¿De dónde salen esos 5€ de beneficio? ¿En qué momento se han producido? Bueno, parece claro que se han producido en el proceso de fabricación, es decir, en el proceso de valorización. ¿Qué es lo que ha dado valor a esos materiales? ¿Qué es lo que ha convertido un puñado de clavos y maderos en una preciosa y reluciente silla capaz de ser apreciada en el mercado? La fuerza de trabajo. Es decir, el valor de la silla ha sido producido íntegramente gracias al trabajador, que ha sido quien la ha construido. Es cierto que el empresario ha jugado un importante papel en la fábrica, puesto que ha sido él quien ha tenido la idea y quien ha hecho la inversión, pero en el proceso de generación de valor (a la hora de fabricar la silla) el no ha aparecido por allí.

Pero volvamos a los costes de producción. ¿Qué significa coste de producción? Significa desgaste de algo. Cuando golpeamos los clavos con un martillo, este martillo ya está empezando a morir, es decir, está siendo desgastado, y el empresario tendrá que añadir este coste de desgaste en la silla para que el día de mañana, cuando sea necesario un martillo nuevo éste pueda ser adquirido. Pasa exactamente lo mismo con la fuerza de trabajo. Un hombre o mujer que dedica 10 horas o 12 horas del día a hacer sillas se está desgastando 10 horas o 12 horas al día. El empresario tiene que garantizar que este obrero se recupere, que tenga medios de subsistir y pueda volver a la fábrica el día siguiente sin desmayarse. Es decir, el empresario tiene que reproducir la fuerza de trabajo gastada por sus obreros, y lo hace con un salario, que servirá a estos obreros para comprar comida, pagar el alquiler, el agua, la luz…etc.

La cuestión reside en lo siguiente. ¿El salario que recibe el obrero es el fruto íntegro de lo que ha aportado? Vamos a intentar responder negativamente a esto. Recordemos que el capitalista obtiene el beneficio del trabajo del obrero, es decir, que los 5€ (15€-10€) son generados por el obrero, así pues, si vemos que el obrero solo recibe 5€ por silla es fácil deducir que no está recibiendo el fruto íntegro de su trabajo. Si el obrero recibiera los 5€ de su sueldo y los 5€ de plusvalía que ha generado su trabajo, el empresario no se quedaría con nada y su empresa tendría que cerrar. Así pues, vemos que el salario del obrero no reproduce íntegramente su desgaste diario. Es más, el empresario únicamente gana dinero en tanto que puede seguir manteniendo este estado de cosas.

Los patronos conocen perfectamente donde reside su beneficio. ¿Por qué sino estarían bajando los sueldos de sus obreros? Pues para reducir costes y quedarse con un mayor margen de plusvalía por silla, simplemente. ¿Por qué están alargando las jornadas y manteniendo los sueldos? Pues para pagar al obrero únicamente por 8 horas mientras el obrero le regala gratis 4 horas más. ¿Por qué los patronos no desean sindicatos? Pues para hacer libremente lo que quieran con los sueldos de sus trabajadores sin ninguna oposición. ¿Por qué se llevan las empresas a Bangladesh, China o Rumanía? Pues para pagar 300€ por obrero en vez de 1000€ por obrero y aumentar su ganancia por silla.

Punto de vista feminista:

El marxismo centra sus análisis en aquellos trabajos que cumplen con la centralidad teórica en el capitalismo, es decir, aquellos trabajos que son remunerados y que se hacen en relación de dependencia capital-trabajo. Para Marx el centro de la actividad y de la economía capitalista se debe de buscar en la fábrica, en el taller, en la empresa capitalista moderna y probablemente no le falte razón, pero a menudo los marxistas olvidamos el papel del trabajo doméstico no remunerado. El trabajo doméstico no remunerado está fundamentalmente vinculado a la mujer obrera, (decimos obrera porque la mujer burguesa suele mercantilizar este trabajo doméstico a otras mujeres obreras) y tiene un papel trascendental en la economía capitalista, por lo menos, tan trascendental como el trabajo productor. El trabajo doméstico es un trabajo reproductor, es decir, su objetivo es reproducir la fuerza de trabajo de aquel que lo realiza o de aquel que lo disfruta.

El obrero que llega a casa después de trabajar y se encuentra con la comida hecha, la ropa limpia, la casa ordenada y los niños cenados y en la cama, es un obrero que está disfrutando de un trabajo doméstico que ha realizado su compañera (compañera que probablemente también tiene un puesto de trabajo remunerado en el mercado). ¿No reproduce la fuerza de trabajo del obrero el trabajo de su compañera? ¿No se ha repuesto nuestro obrero al comer la comida hecha por su compañera? ¿No se ha reproducido su fuerza de trabajo al vestirse con la ropa planchada por su compañera? ¿No disfruta el obrero de una serie de cuidados afectivos si se pone enfermo por parte de su compañera? Por tanto, esto nos lleva a pensar lo siguiente:

El capitalista está disfrutando de un porcentaje de fuerza de trabajo reproducido no abonado, es decir, gratuito, es decir, expoliado, que se suma a la plusvalía que no paga al trabajador. 
Veamos lo que quiero decir con un ejemplo numérico:
  



1> VISIÓN MARXISTA (sin incorporar la visión feminista)

Jornada completa: se requieren 10h para reproducir la fuerza de trabajo gastada durante la producción de sillas.
  
El empresario paga la reproducción del sueldo, es decir, 5h, con lo que se queda con una plusvalía producida durante 5h adicionales.

El capitalista roba 5 horas.


 


2> VISIÓN MARXISTA (incorporando la visión feminista)

 Jornada completa: se requieren 15h para reproducir la fuerza de trabajo (las 5h de más son las que realiza la mujer para garantizar la reproducción física del minero, no contempladas antes)
  
El empresario sigue pagando 5h, con lo que se queda 5h del minero y 5h de la mujer del minero de forma gratuita.

El capitalista roba 10 horas


Vemos entonces como el capitalismo se sostiene por una doble explotación, la del trabajo asalariado remunerado y la del trabajo doméstico no remunerado. La mujer obrera está doblemente explotada, en tanto que mujer y en tanto que obrera, en tanto que es robada en su puesto de trabajo (plusvalía) y en tanto que mayormente es la que se ocupa del trabajo no remunerado que ayuda a reproducir la fuerza de trabajo suya y de su compañero. Por eso los marxistas somos feministas, porque reconocemos y repudiamos la explotación económica y patriarcal que sufre la mujer en las sociedades burguesas.

¡Abajo el capitalismo!

¡Abajo el patriarcado!

Carlos Plaza.

                                                    

dilluns, 7 d’octubre de 2013

Un fantasma recorre l’Anoia: el fantasma del comunisme.

Neix CJC – Joventut Comunista d’Igualada, organització juvenil de classe i nacional de Catalunya amb presencia a diversos pobles com Igualada, Vilanova Del Camí i Santa Margarida de Montbui. Busquem treballar i apropar les idees del socialisme científic als i les joves de la nostra comarca. Ens constituïm amb la ferma voluntat de treballar amb el jovent obrer de la nostra terra, jovent explotat i precari i el jovent estudiantil per tal de superar el sistema capitalista i construïr una societat mes justa i humana.

El capitalisme està passant per una de les majors crisis de la seva història, la taxa de benefici que creixia sense aturar-se ha acabat per trontollar, i amenaça amb fer saltar pels aires aquells que vivim de les nostres mans i cervells, els proletaris i proletàries del mon sencer. Aquesta crisi afecta amb especial força l’Estat Espanyol, que va basar el seu meteòric creixement dels últims anys en una bombolla immobiliària que no ha deixat res a la classe obrera, però si que ha deixat milions per als banquers, pirates i especuladors.

La comarca de l’Anoia es una de les mes castigades de tot Catalunya, amb taxes d’atur elevadíssimes, amb desnonaments injustos per a qualsevol amb una mica de moralitat, amb gent demanant ajuda pels carrers, amb joves sense futur i sense poder accedir a una universitat cada cop mes restringida pels fills i filles de la classe treballadora.

Davant d’aquestes injustícies, en front d’aquests crims contra el nostre poble, només hi cap l’organització. La organització dels dèbils fa tremolar els poderosos, i mes que mai, en temps de crisi, on les condicions objectives peguen amb força. La història de les societats humanes demostra que només hem aconseguit canviar les coses amb organització i determinació revolucionaria.

No ens agrada aquest mon, no ens agraden les taxes de pobresa esfereïdores, no ens agraden els desnonaments, no ens agrada la corrupció, no ens agrada l’abús patronal, no ens agraden les privatitzacions dels drets públics (educació, salut, serveis socials), no ens agrada la destrucció del medi ambient...etc. En definitiva, no ens agrada el capitalisme. Per combatre’l ens hem decidit a organitzar-nos i lluitar totes juntes. El capitalisme no te futur, nosaltres sí!

Organitza't i lluita amb els CJC-Joventut Comunista de Catalunya!

Joventuts combatives, uniu-vos!

Visca la lluita del jovent!

Visca Catalunya!

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.” (B.Brecht)


Igualada, 7 d'octubre del 2013

http://igualadacjc.blogspot.com.es/



dimecres, 25 de setembre de 2013

L'alliberadora dictadura del proletariat

Article publicat a la revista digital AVANT (Òrgan d'expressió del Partit dels Comunistes de Catalunya)


 Durant la segona meitat del segle XX, alguns dirigents comunistes europeus van renunciar a explicar què era la dictadura del proletariat i perquè els comunistes la defensem. Van preferir apostar per una suposada renovació del llenguatge marxista. Com és lògic, en el seu moment aquesta postura es va vendre, no com una renúnica ideològica, sinó com una qüestió de pura eficàcia comunicativa, simple màrqueting.

Vist en perspectiva, no hi ha dubte que la renúncia a la dictadura del proletariat va sentar les bases d'un pervers revisionisme a la sina del socialisme europeu que ha condüit a l'afebliment de la capacitat transformadora de la Classe Treballadora.

El principal error d'aquells dirigents va ser no comprendre absolutament res de la teoria de la lluita de classes, molt probablement, com a conseqüencia d'una lectura superficial i oportunista de la literatura marxista i leninista. És un error que encara avui perviu i que porta a molts a comprendre la dictadura del proletariat com un mitjà per arribar al socialisme. Antagònica a aquesta via "dictatorial", alguns autors pseudomarxistes van erigirse com a defensors d'una suposada via "democràtica" al socialisme. Tanmateix, aquest posicionament és una bestiesa perquè, en realitat, per al marxisme, el socialisme i la dictadura del proletariat són la mateixa cosa.

En efecte, el socialisme és per a Marx, Engels, Lenin i la resta de pensadors marxistes clàssics, una democràcia obrera i al mateix temps una dictadura del proletariat. Això és així, perquè el marxisme parteix d'una concepció de l'Estat com a mecanisme d'opressió de classe, és a dir, parteix de la constatació que tota forma d'Estat, per democràtic que es pretengui, és al mateix temps una dictadura de classe. D'aquesta manera, l'Estat capitalista s'entén com una democràcia burgesa, és a dir, una democràcia només per als burgesos capitalistes, i al mateix temps com una dictadura dels capitalistes sobre la Classe Obrera. Com a sistema alternatiu, el socialisme es planteja com una forma d'Estat i, per tant, també com una forma d'opressió de classe, però de la Classe Treballadora sobre la Classe Capitalista. El socialisme és per al marxisme una democràcia de la Classe Treballadora, una democràcia per als treballadors i, al mateix temps i forçosament, una dictadura de la Classe Obrera sobre la poderosa burgesia.

La diferència entre el capitalisme i el socialisme com a formes d'Estat i per tant d'opressió de classe rau en els diferents objectius que persegueixen. Mentre que l'Estat capitalista cerca agreujar al màxim les diferències de classe afavorint la concentració de poder en mans dels capitalistes, l'Estat socialista cerca acabar amb la societat classista i utilitza els mecanismes de l'Estat per a limitar i reduïr i progressivament el poder i els privilegis de la burgesia fins a convertir-la en Classe Treballadora.

La importància de comprendre el socialisme com a dictadura del proletariat, no és, doncs, només una petita qüestió formal del llenguatge. És un pilar fonamental sobre el que s'han construït totes les revolucions populars que han tingut èxit, des de la Revolució Russa de 1917 fins als processos revolucionaris actuals a l'Amèrica Llatina. No en va, el que caracteritza un veritable govern popular és sempre l'ús dels mecanismes de l'Estat per a imposar les necessitats de la majoria treballadora als privilegis del capital. Això és així perquè només a través dels mecanismes democràtics d'un Estat Socialista pot la Classe Treballadora fer front a l'enorme poder del capital: a través d'expropiacions, nacionalitzacions, polítiques fiscals progressives i redistributives, legislacions radicalment igualitàries i el control dels mitjans de comunicació de masses, les forces de l'Estat i els serveis d'Intel·ligència. És senzill d'entendre perquè als capitalistes els sembla una dictadura tot allò que caracteritza la democràcia dels treballadors/es. També és lògic, sincer i molt més útil assumir-ho obertament i explicar-ho tal com és.

Els i les comunistes defensem un sistema alternatiu al capitalisme, el socialisme. Entenem que el capitalisme és una dictadura de la minoria poderosa sobre la majoria treballadora, només formalment una democràcia. Entenem que el socialisme és una veritable democràcia de la majoria per damunt dels privilegis de les minories propietàries. Pot ser que dictadura del proletariat no sigui una expressió massa engrescadora per a alguns però és absolutament sincera i transparent i no ens convé oblidar-nos del seu sentit.

FG

http://avant.avant.cat/2013/09/lalliberadora-dictadura-del-proletariat.html

Llegiu l'Avant !

 http://comunistes.cat/pdf/avant989.pdf



http://comunistes.cat/pdf/avant990.pdf